jueves 2 de octubre de 2008

Die Lederhosen...in







"Lederhosen", pantalones de cuero. Así le dicen los otros "alemanes" despectivamente a los bávaros. "Die Lederhosen aus", que se vayan los "pantalones de cuero", les cantan en los partidos de fútbol. Pero ahora, "die Lederhosen" están "in". Una vuelta por la estación de trenes central hoy, y todos los que se bajaban venían con esos pantalones, para la Oktoberfest, la fiesta de la cerveza, que en dialecto es "die Wiese".
Estas fotos, en el metro que conduce a "die Wiese", fueron tomadas a las diez de la mañana. Hay uno que no aguanta arribar allá, y ya toma cerveza en botella. Nada del otro mundo, aquí. "Die Wiese" abre justo a las diez de la mañana, pero desde antes de las ocho hay gente en cola para entrar y conseguir asientos en las tiendas. A las once o las doce del día, es demasiado tarde para poder entrar.
Pese al frío desacostumbrado ( unos 9 grados durante el día, cuando casi siempre en esta época hay alrededor de 17) para "die Wiese", los récords de asistencia se siguen rompiendo. La invasión italiana es tal que en el metro hacen anuncios en su idioma. Curioso cómo a los italianos, borrachos, les da por emprender el ataque con las mujeres, mientras que a los ingleses, en el mismo estado, les da por atacarse entre ellos mismos. Los bávaros, los que sin embargo toman más, estos "Biertrinker", nunca pierden el "control". A no ser que les dé de nuevo por invadir Checoslovaquia...

4 comentarios:

Zoe dijo...

To bière or no to bière. That is 1664. Mi preferida.

TIROFIJO dijo...

No se pueden quejar, hoy el lechero (o era el cartero) ha pasado dos veces”

http://tirofijomalanga.blogspot.com/2008/10/males-y-penas.html

Güicho dijo...

Estimadísima, hoy me he estado actualizando.

Hay unos posts formidables por allá abajo, alrededor de esa walkiria literaria llamada Goethe, pero la ruleta comentadora cayó aquí.

Buen retrato del Oktoberfest.

Diría que los italianos son así aún sin beber. Precoces cazando, y precoces disparando.

En los británicos el alcohol favorece el predominio circunstancial del cromosoma X. Ahí se les sale lo celta, y a jugar se ha dicho. O sea, a jugar de manos.

Por cierto, como sabrás, no hay borracha como la inglesa.

Los germanos ebrios tienen más control, desde luego. Si no los juntas, quiero decir, porque entonces se ponen a cantar. Y eso despierta la violencia... en uno.

Saludos

Isis dijo...

Zoé querida, de ahí, de lo que dijiste, pa'llá no hay más pueblo, ni el bávaro.
Güicho !, mil gracias. As usual, you shed much more light. Saludos,