jueves 24 de abril de 2008

Saint-Jordi en Munich con Ponte


Anoche, 23 de abril, el Instituto Cervantes de Munich festejó el Día del Libro con una conferencia de Antonio José Ponte (en la foto), con la presencia además del cineasta alemán Florian Borchmeyer ("El arte de hacer ruinas", como saben). Ocasión para el lanzamiento de "La fiesta vigilada" en alemán, "Der Ruinenwächter von Havanna" ( Verlag Kunstmann), edición, por cierto, ¡preciosa!

Cierto que el Cervantes de Munich se encuentra en un lugar privilegiado, en la Residencia ( o sea, el palacio de los otrora reyes de Baviera, atención, que se era independiente, sin nada que ver con los prusianos, y aún hoy es "Estado libre"), muy cerca de la Staatskanzlei, que está recubierta de cristales, después de la Segunda Guerra, según dicen, para indicar la transparencia del gobierno. Por un costado da con la Maximilianstrasse, la calle de las tiendas chic, muy cerca también de la Ópera, en cuya plaza Hitler tomó el taxi que con bastante seguridad le salvó la vida cuando el Pustch del 23. En fin, en pleno centro. Una gran concurrencia es más factible cuando se está así situado.

Pero, y contando, de la otra parte, con la excelencia y prestigio del Cervantes muniqués, es el mérito de Ponte el haber atraído a una numerosa asistencia en la (gran) sala de conferencias. Yo llegué puntual, y a duras penas conseguí asiento. Otras personas tuvieron que permanecer de pie.

Y no todos hablaban español. Casi o más de la mitad sólo comprendía el alemán. (Aprovecho para deslizar la cuestión: ¿quiénes son los que mejor hablan castellano?) Los hispanófonos - entre ellos, muy pocos no-alemanes- fueron naturalmente los más activos en las preguntas a Ponte al final, y apunto que demostraron un conocimiento casi de "insider" de la situación cubana, una sensibilidad aguzada. Los solamente germanófonos, además de altamente interesados, como es obvio, mostraron además todo el tiempo una comprensión impecable del "asunto": yo, en el público, me sentí muy bien, "en confianza".

Las preguntas a Ponte, a partir de "La fiesta vigilada" -de la que se leyeron varios fragmentos- , fueron muy interesantes, en relación con el tema de la escritura en el exilio y/o en la Isla. Esa gran literatura que puede gestarse y escribirse cuando se vive en un régimen totalitario, se escribe para otro destino.

Desde luego, hubo preguntas sobre la proyección en La Habana de "La vida de los otros" y la censura en el Festival de Cine Latinoamericano a "El arte de hacer ruinas". Florian Borchmeyer proporcionó una anécdota, que, como él mismo advirtió, tiene trazos de no ser, evidentemente, cierta, pero a la que se le podría encontrar cierta lógica: si "La vida de los otros" se exhibió en La Habana fue porque, tras la censura a "El arte de hacer ruinas", habría un acuerdo con la Embajada de Alemania en Cuba de exhibir en los festivales un filme alemán. Se prefirió pues a "La vida de los otros".

4 comentarios:

La Cabezona dijo...

Felicidades a Ponte, muy bueno. La verdadera literatura se encuentra en Alemania, ellos saben de lo que hablan.

Isis dijo...

Así es, querida Cabezona.

Eufrates del Valle dijo...

Atrasadas, pero aqui estan mis felicidades, estimada Reina. No conocia tal tradicion de Saint-Jordi. Pero me siento muy feliz, por justo haber terminado un gran libro que desde ya me ha dado otra perspectiva sobre el ballet: "Despues de Giselle". Lo conoce? Lo tengo ahora entre los regalos para mis seres queridos. Una fuente de conocimiento sobre el tema, escrito elegantemente coloquial, y exquisito humor. La autora, una tal Isis The Wit. Este gran libro ha hecho mi fiesta de Saint-Jordi.

Suyo, su devoto Eufrates.

Isis dijo...

Muchísimas gracias!, querido Eufrates. Es un gran honor.
No tengo cómo agradecerle.
Mis felicidades, también.
Es usted el exquisito y distinguido.
Gracias.